Geoparque Unesco

Un vistazo a la geología del Geoparque

Desde el corazón de los Pirineos, el Geoparque de Sobrarbe disfruta de un lugar privilegiado para desvelar los secretos de la formación de esta cadena alpina. El hecho más significativo de la colisión que originó los Pirineos es la disposición de los grupos de rocas a modo de bandas:

Esquema geológico general de la zona surpirenaica central:

De norte a sur, se pueden distinguir las unidades geomorfológicas clásicas de la zona surpirenaica:

la Zona Axial donde destacan las cumbres de más de 3.000 metros en el eje de la cadena pirenaica y se encuentran las rocas más antiguas del territorio (más de 500 millones de años).

Adosadas a la Zona Axial se encuentran las Sierras Interiores, cuyas rocas del Cretácico y del Paleoceno forman, entre otros, el macizo de Monte Perdido, el macizo calcáreo más alto de Europa, y el de Cotiella. En ambas unidades destacamos tres aspectos geológicos: las antiguas explotaciones mineras (carbón, hierro, cobalto, etc.) hoy abandonadas, las huellas de la actividad del hielo durante las últimas glaciaciones del Cuaternario y los sistemas kársticos que contienen cuevas de renombre internacional como la “Gruta de Casteret”.

Las rocas más antiguas y las montañas más altas de Sobrarbe se encuentran en la Zona Axial y en las Sierras Interiores, respectivamente.

La Depresión Media ocupa el centro de la comarca; sobre los materiales más blandos del Terciario (margas, areniscas), se abren los valles luminosos de los ríos Cinca y Ara, donde se concentra la mayor parte de los aproximadamente 7.000 habitantes de Sobrarbe (600m de altitud). Es la zona más estudiada por los geólogos ya que permite reconstruir, paso a paso, la formación de los Pirineos a partir de la relación entre los impulsos tectónicos, que levantaron el edificio pirenaico, y la sedimentación marina de la cuenca eocena. En esta zona podemos encontrar una gran variedad de fósiles, desde playas de los diminutos Nummulites hasta los enormes antepasados de las vacas marinas, pasando por tortugas y cocodrilos de agua dulce y salada.

En las rocas blandas de la Depresión Media el río Ara abre un amplio valle.

Con una altitud inferior a los 1.500m, las sierras de Olsón, Sevil y Balcés forman parte de las Sierras Exteriores que marcan el límite meridional de Sobrarbe. En estos relieves se encuentran rocas marinas y otras de origen continental formadas después de la retirada del mar terciario, a finales del Eoceno y durante el Oligoceno, cuando prácticamente finalizó la formación de los Pirineos.

Al sudoeste del territorio la sierra de rocas calcáreas de Guara presenta un paisaje kárstico incomparable, surcado por infinidad de cañones donde se combinan los deportes de aventura con las actividades de educación ambiental. Hacia el sur el dominio pirenaico limita con las rocas no deformadas por la orogenia Alpina de la Depresión del Ebro.

La mayor parte de la sierra de Olsón está formada por rocas sedimentarias de origen continental.

Las rocas sedimentarias carbonáticas y detríticas predominan en Sobrarbe, aunque también están representadas en el Paleozoico las rocas metamórficas (pizarras, esquistos, mármoles,…) y las rocas ígneas (granitos, granodioritas,…).

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