Geoparque Unesco

El modelado fluvial

En Canciás o en Olsón todavía podemos ver los conglomerados que se formaron a partir de los primeros sedimentos que los ríos arrancaron de las montañas pirenaicas recién levantadas, principalmente en el Oligoceno. Estos conglomerados llegaron a ocupar una gran parte del territorio y protegieron de la erosión a las rocas más antiguas durante un tiempo. Cuando cesaron las fuerzas de compresión los ríos se encajaron con fuerza, erosionando y transportando estos materiales hasta la cuenca del Ebro, que se abrió al Mar Mediterráneo en el Mioceno. Finalmente, ya en el Plioceno se configuró la red fluvial tal y como la conocemos hoy.

Escalones del río Arazas en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Los ríos de Sobrarbe tienen un comportamiento único en Europa, con cambios de caudal muy irregulares, de más de 100 veces los valores medios. Las causas son muy variadas (tormentas estivales y otoñales, lluvias invernales que funden la nieve, etc.).

Cañón de Añisclo excavado por el río Bellos.

Los cambios estacionales de caudal de los ríos que nacen en el norte de Sobrarbe (Cinca, Ara, Cinqueta, etc.), especialmente los cursos altos, están influenciados por la nieve de las cumbres. Presentan un máximo de caudal a finales de primavera, con el agua del deshielo, y su caudal es mínimo en verano y en invierno.

Los que nacen al sur, en el Biello Sobrarbe (el Alcanadre, el Isuala o Balcés y el Vero), dependen casi exclusivamente de las lluvias típicas del ámbito mediterráneo, más frecuentes en primavera y en otoño. El máximo principal se produce en primavera cuando el deshielo se suma a las lluvias de la estación. Estas avenidas esporádicas se llaman mayencos en Aragón, y se producen en la estación que antaño se aprovechaba para transportar madera desde los altos valles a las factorías cerca de la costa, mediante el descenso de las nabatas.

El patrimonio fluvial del Geoparque es muy rico y variado. Entre los paisajes fluviales caben destacar los valles glaciares de Ordesa, Añisclo, Pineta, Barrosa, Otal, etc. Los cursos trenzados, con extensas gleras de cantos rodados, constituyen algunos de los mejores ejemplos de un modelado fluvial que en Europa se encuentra amenazado por los embalses y la regulación artificial de caudales. A escala internacional también podemos destacar los cañones y gargantas: Los Navarros, Escuaín, Añisclo, Las Devotas, Jánovas, Balcés, Vero, etc.

La mayor parte de Sobrarbe pertenece a la cuenca del río Cinca, desde su nacimiento hasta el embalse de El Grado. Incluye las cuencas completas de sus principales afluentes: Ara, Cinqueta, Yaga, Bellos y Susía, además de las cuencas incompletas del río La Nata, Usía, Alcanadre, Balcés y Vero.

Curso alto del río Ara en Bujaruelo.

El río Cinca nace en el glaciar de Monte Perdido, se precipita con un gran salto por el valle glaciar de Pineta donde desarrolla un ancho cauce trenzado. Al sur de Bielsa inicia un tramo caracterizado por los cambios de pendiente y los desfiladeros (como el de las Devotas). Son numerosos los aprovechamientos hidroeléctricos que modifican el caudal y alteran su cauce. Existe un sistema de al menos cuatro terrazas – glacis bien desarrollado en el curso medio del río Cinca, cuyos niveles se pueden correlacionar con las terrazas de los ríos Noguera Ribagorzana y Gállego.

El Ara es un sistema fluvial de gran valor por su continuidad, destacando como el río pirenaico de mayor longitud (67 km) que no cuenta con ninguna presa. Nace en la cara sur del Pic Meillon y presenta una gran diversidad en la geomorfología del valle y del cauce, contando con tramos encajados y abiertos, trenzados y meandriformes.

El río Ara funciona bien como un río, lo cual es su mayor valor y lo que lo diferencia claramente de otros ríos pirenaicos, alterados por presas y derivaciones de caudal. A los valores ambientales, ecológicos y bioclimáticos del Ara hay que añadir su calidad geomorfológica intrínseca, que en el tramo Fiscal-Jánovas se manifiesta en el propio cauce, la dinámica de sus barras sedimentarias, los conos y las terrazas.

Curso trenzado del río Ara antes de llegar al Congosto de Jánovas. El río Ara es el río de los Pirineos menos modificado por el hombre.

La calidad geomorfológica del tramo Fiscal-Jánovas es muy elevada, por la naturalidad y eficiencia del funcionamiento fluvial. El tramo puede contemplarse como modelo de referencia de cara a la evaluación hidromorfológica de la Directiva 2000/60/CE. En distintas evaluaciones realizadas para el Gobierno de Aragón y Confederación Hidrográfica del Ebro (Ollero et al., 2006; Ollero et al., 2007), el tramo Fiscal-Jánovas ha alcanzado una valoración hidromorfológica buena.

El Ejecutivo aragonés aprobó en 2005 que el valle del río Ara, en el entorno de Jánovas, fuera declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Abarca 329 hectáreas y comprende este cauce entre Fiscal y Jánovas, y el barranco de las Guargas de Cajol. Servirá para unir el hasta ahora LIC Valle de Broto, que contaba con 160 hectáreas, y el LIC Río Ara, que consta de 1.530 hectáreas.

El río Cinca se comporta como un lago artificial en el embalse de Mediano. En sus orillas se pueden aprender distintos procesos a pequeña escala de la dinámica fluvial y costera, a modo de aula de naturaleza.

Avda. Ordesa 79. 22340 Boltaña. Huesca. 974 518 025.