Geoparque Unesco

Los fósiles

Los fósiles son restos conservados en las rocas de organismos antiguos, sobretodo de las partes esqueléticas, o bien corresponden a muestras de su actividad (huellas, pistas, etc.).

Queda mucho por descubrir en Sobrarbe, aunque los fósiles que conocemos ya nos muestran la espectacular diversidad de la vida a través de la historia geológica. Pocos fósiles se conocen del Paleozoico y del Mesozoico, pero en cambio el registro fósil del Cenozoico, especialmente el que está relacionado con la cuenca del Eoceno, es muy rico en organismos marinos y terrestres: vegetales, invertebrados, vertebrados, etc.

Las rocas del Paleozoico han sufrido dos orogenias importantes, Hercínica y Alpina; además el metamorfismo regional ha afectado a muchas de ellas hasta borrar toda evidencia fósil. No obstante, se han hallado fósiles de invertebrados marinos del Devónico en el valle de Otal y del Ara: cefalópodos (Goniatites, Orthoceras), crinoideos (Cyathocrinus), braquiópodos (Atrypa, Spirifer, Orthis), antozoos (Pleurodictium, Calceola, Favosites), trilobites (Phacops), etc.

Mandíbula del cocodrilo de Lamata. (Foto: Jesús Cardiel).

Ya en el Mesozoico, apenas hay afloramientos fosilíferos hasta el Cretácico. En el Cretácico Superior fueron abundantes los invertebrados marinos de aguas cálidas. Se han citado bivalvos de gran tamaño (Inoceramus) entre Cotiella y Peña Montañesa, en el valle de La Larri (Hippurites) o en Saravillo (Pecten). Braquiópodos (Terebratula) cerca de Cortalaviña. En el macizo de Monte Perdido se han hallado numerosos ejemplares de ostréidos (Ostrea), foraminíferos (Lacazina, Orbitolites), equinodermos (Ananchites), etc.

El Cenozoico es más prolífico en fósiles, especialmente en la etapa de dominio marino (Paleoceno y la mayor parte del Eoceno).

En el Paleoceno, cabe destacar en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido la presencia de foraminíferos (Operculina, Discocyclina) y una nueva especie de cocodrilo de hace unos 57 millones de años.

En el Eoceno marino son muy abundantes los foraminíferos (Alveolina, Assilina, Discocyclina y especialmente Nummulites) en la zona de Mediano y Santa María de Buil. Podemos encontrar fósiles de invertebrados marinos en la zona de Fiscal: bivalvos (Chama), gasterópodos (Cerithium, Turritella, Fusus), etc. También son representativos en la zona de Santa María de la Nuez los equinodermos (Ditremaster y Linthia), en Eripol los gasterópodos (Velates, Campanile, Potamides, etc.).

En muchos estratos de origen marino profundo, desde Guaso hasta Arro, se pueden hallar evidencias de las actividades de los invertebrados (huellas, pistas, etc.).

En el Biello Sobrarbe hay numerosos yacimientos de vertebrados del Eoceno que están en proceso de estudio. Destacamos los fósiles de ambientes de transición de peces, tortugas, cocodrilos y mamíferos. Cerca de Lamatatambién se han encontrado fósiles de hojas de palmera y de fragmentos de madera, que confirman el clima tropical o subtropical de la época.

A partir del Eoceno disminuye la actividad de los procesos de sedimentación en Sobrarbe, a favor de los procesos de erosión que dificultan la fosilización.

Ya en el Cuaternario, se pueden encontrar algunos fósiles en las terrazas fluviales y en las formaciones kársticas. Aunque en algunos casos no podemos hablar de fósiles, ya que no se ha completado el proceso de fosilización. Cabe destacar cerca de Tella el yacimiento del oso cavernario/ situado a mayor altitud (1.600m) de Europa occidental (Ursus spelaeus).

Avda. Ordesa 79. 22340 Boltaña. Huesca. 974 518 025.