Geoparque Unesco

Por los valles del Ara, el Cinca y el Cinqueta

1º día: Broto. La Cascada de Sorrosal

La cascada del Sorrosal en Broto (Coordenadas. 735842 4721168 30 N) es una auténtica obra de arte generada por la acción de dos grandes escultores: el hielo de un glaciar y el agua de un torrente.

Ambos tallaron un material especial: rocas de aspecto rítmico y geométrico, nacidas en antiguos fondos marinos y posteriormente plegadas durante la formación de los Pirineos. Una auténtica carrera geológica. Está situada muy cerca del Valle de Ordesa, una de las entradas al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Patrimonio Mundial).

Más información geológica:

Sobre esta hermosísima cascada puede realizarse una Vía Ferrata, ingeniosamente montada. Recorre toda la cascada y parte del barranco del Sorrosal en un itinerario variado, con un puente, varias escaleras y una pequeña cueva. Una escalera-puente nos ayuda a superar el primer resalte.

Ascenderemos después a través de grapas y clavijas hasta llegar a la altura del primer pozo. Siguen 5 largas escaleras, que nos llevarán, con la cascada a nuestro lado, a una pequeña gruta, que cruzaremos sin dificultad (hay que llevar luz) y vamos a parar al interior del cañón, al origen de la cascada.

Éste es el tramo con más encanto, donde avanzaremos por el interior del barranco con la ayuda de grapas y un pequeño puente de madera. Pronto llegaremos al Balcón de Broto, donde ya la vía es puro trámite, pero que nos permitirá disfrutar de unas preciosas vistas de la cascada y del Valle de Broto.

La interpretación geológica de los nueve puntos de la Cascada pueden encontrarla en el folleto "La cascada de Sorrosal", editado por el Geoparque.

Este recorrido entraña cierto riesgo si no se cuenta con el equipamiento y los conocimientos técnicos adecuados.

Es por ello que se recomienda realizarlo en compañía de guías especializados, que además de proporcionar ese equipamiento y seguridad deseable, cuentan con conocimientos y formación para hacer disfrutar al visitante de todas las maravillas geológicas de las que van a ser testigos. (ver información Entidades Colaboradoras a continuación)

Broto cuenta con senderos de pequeño recorrido (PR-127 y PR-128), que se entrelazan con otros pueblos del valle, y un tramo del GR-15, así como un edificio singular: "La Cárcel", un torreón del siglo XVI que vigilaba el puente gótico sobre el río Ara, volado en la Guerra Civil. Se conservan los grabados del siglo XVIII que realizaron los presos.

A destacar su Iglesia de San Pedro, del siglo XVI, con una interesante torre defensiva, y sus ermitas, la de San Blas (que en tiempos tuvo un retablo antiquísimo, hoy en día expuesto en Zaragoza) y la de San Clemente, ambas del sig

lo XVI.

2º día: Aínsa y Labuerda. Los ríos trenzados

Podemos visitar La Serreta de Aínsa, detrás del Castillo de Aínsa, hacia el cementerio y con bellas vistas al río Cinca (Coordenadas. 264497 4701151 31 N). Referencia a que hay un panel

Históricamente, los ríos han aportado elementos vitales para los seres humanos: agua para beber, mover molinos, lavar y regar; comida en forma de peces y crustáceos; maderas, mimbres y plantas medicinales de sus riberas; gravas y arenas para construir; transporte de personas y mercancías. Pero sólo recientemente hemos empezado a entender que los ríos tienen una dinámica propia que se modifica, en ocasiones de forma drástica, por estas actividades humanas. Un ejemplo es el río Cinca.

Como muchos ríos de Pirineos, el Río Cinca es un río trenzado: durante los momentos sin crecidas, el agua circula por varios canales separados entre sí por acumulaciones de sedimentos (barras o islas) que pueden estar colonizadas por vegetación. Son ríos inestables e imprevisibles, a menudo sujetos a avenidas que modifican, en tan sólo unos días, las dimensiones y forma de los canales y barras.

Los ríos trenzados se forman cuando el agua acarrea gran cantidad de materiales de tamaño grueso (con diámetro mayor de 2 mm, llamados gravas). En el Cinca, estas gravas proceden de dos lugares: 1/ los depósitos dejados por los antiguos glaciares que ocuparon la actual cabecera del río, y 2/ los sedimentos procedentes de la erosión de las rocas blandas (margas) que forman el sustrato en torno a Aínsa.

El río transporta los materiales gruesos durante las crecidas. En el Cinca, éstas se producen en primavera y, sobre todo, durante las lluvias otoñales; invierno y verano son momentos de estiaje.

Amplía la información sobre este tema haciendo click aquí

La villa medieval de Aínsa, declarada de interés cultural por la belleza de su monumental conjunto, se halla en el corazón de Sobrarbe.

Su Casco Antiguo, su Castillo (siglos XI-XVI), sus murallas, su Plaza Mayor (siglos XIII-XV), plaza-mercado con soportales sobre arcos, y su iglesia de Santa María (siglo XII) son un resumen pétreo de la historia de esta comarca. También se encuentran algunas fachadas como la de Casa Arnal (siglo XVI), Casa Bielsa (siglos XVI-XVII), el Arco del Hospital o los restos de la iglesia de San Salvador (siglo XII).

No dejéis de visitar la villa medieval de Aínsa y su Espacio del Geoparque de Sobrarbe, situado en el Castillo. Consultar horarios en los teléfonos 974 500614 y 974 500 512. También en el Castillo se encuentra el Eco-Museo, un centro sobre la fauna pirenaica y la Oficina Comercal de Turismo.

3º día: Valle de Chistau: Un planeta azul y rojo (Plan)

Nos situaremos frente a la oficina de turismo (Coordenadas. 281534 4717894 31 N).

Si observas el paisaje de los alrededores de Plan, posiblemente adviertas la presencia de rocas con un fuerte color rojo. Son rocas que proceden de sedimentos generados hace unos 200 millones de años, durante el Triásico, una época en la que la Tierra era muy diferente a la actual.

Hace 200 millones de años todos los terrenos emergidos estaban agrupados formando un continente único, Pangea, rodeado de dos grandes océanos, Panthalassa y Tethys.

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Geológicamente:

General

En la parte más baja y llana del valle, el pueblo de Plan ha sufrido importantes cambios en las últimas décadas. Pese a ello, sigue conservando bellas muestras de arquitectura tradicional, como la fachada de Casa Turmo o el portal renacentista de Casa Ballarín. También merecen la atención la torre defensiva del siglo XVI y la iglesia de San Esteban.

Gistaín, con sus 1442 m de altitud, es el pueblo más alto de la comarca y uno de los pocos que cuenta con tres torres en su casco urbano. Dos de ellas son de carácter defensivo y pertenecen a casas infanzonas de los siglos XVI-XVII; la de Casa Tardán tiene hasta seis plantas en su interior. La tercera pertenece a la iglesia de San Vicente, del siglo XVI. Y el mirador de la "Cruz de Puyadase" nos permitirá disfrutar de una magnífica vista de la ribera del río Cinqueta y del macizo de Cotiella. La zona de prados de Es Plans y Viadós, con sus típicas bordas con tejado de pizarra roja, es uno de los parajes más bellos de este valle.

San Juan de Plan, con sus empinadas calles, posee un Museo Etnológico que lleva más de veinte años exhibiendo una buena colección de piezas y utensilios de uso cotidiano en otros tiempos, destacable por la deliciosa explicación de las mujeres del pueblo.

A escasos metros de la carretera que lleva a Gistaín, el "Puen Pecadors" (Puente de los Pecadores) salva un impresionante estrecho de más de 50m de altura. Desde allí, según cuenta la tradición, eran arrojados al vacío malhechores y contrabandistas.

Desde Saravillo parte la pista que nos acerca a uno de los parajes más bellos de la comarca: La Basa de la Mora (o Ibón de Plan), lugar en el que en la mágica noche de San Juan, según cuenta la leyenda, surge del agua una princesa mora. También en Saravillo podremos visitar la quesería artesana, donde podremos ver su proceso de elaboración, degustar y adquirir una gran variedad de quesos.

Avda. Ordesa 79. 22340 Boltaña. Huesca. 974 518 025.